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Cómo limpiar los trastes y el diapasón correctamente

Cuando no usamos el bajo durante algún tiempo o lo descuidamos un poco los trastes se ponen sucios y con moho. Hay muchas maneras de limpiar los trastes y muchos productos especializados. Pero, ¿cómo lo hacemos para que no tenga un impacto en el diapasón? Os cuento cómo lo hago yo en el taller de Tanne Bass Corner.

¿Porqué es importante la limpieza de los trastes?

Los trastes no están ahí para hacer bonito. Además de definir la nota, los trastes tienen una función sonora tan importante como la de la cejuela. En cuanto presionamos una cuerda se convierten en el punto de apoyo y eso afecta al timbre del instrumento.

¿Porqué se ponen tan feos los trastes?

En cualquier caso todos los trastes mantienen un factor en común: son metálicos. Y como buenos metales que son reaccionan a la humedad y al sudor de nuestros dedos con una bonita reacción química llamada óxido.

¿Cómo afecta al sonido el estado de los trastes?

Lo que hace el óxido es cubrir la superficie del metal eliminando sus propiedades sonoras. El resultado es un sonido mucho más apagado, sin resonancia y con mucho menos sustain.
Vale, perfecto, pues le echo salfumán, vinagre o incluso cola-cola y me quedarán unos trastes estupendos… ¡Cuidado! Recordemos que debajo del traste tenemos la madera del diapasón y según qué usemos para limpiar el óxido puede afectar negativamente, y mucho, a la madera. Así pues vamos a ver cómo dejar los trastes limpios sin estropear la madera del diapasón.

Herramientas para la limpieza de trastes

  • Lana de aluminio de 000 o 0000 (muy fina). La encontraréis en droguerías o tiendas especializadas en pintura.
  • Un cepillo, que puede ser de dientes con cerdas duras o incluso el cepillo de limpiar las uñas.
  • Aceite de limón (lemon oil).
  • Un trapo.
  • Una bolsa de plástico.
  • Un poco de cinta adhesiva, aconsejablemente de pintor.

Preparativos antes de ponerse a limpiar los trastes

Lo primero que hay que hacer es encontrar un sitio cómodo para trabajar, y con eso no me refiero al sofá. Conviene poder dejar el bajo en una mesa y con un apoyo en el mástil para que el diapasón quede totalmente horizontal. Sobre todo es muy importante que ese apoyo sea bien firme ya que vamos a estar zarandeando el bajo. Recuerda siempre proteger bien el cuerpo del bajo, utiliza una espuma o algún material blando para apoyar el bajo en la mesa y asegúrate de que no resbala.

Para poder trabajar los trastes cómodamente habrá que quitar las cuerdas. Puedes aprovechar para cambiarlas si están muy gastadas. Echa un vistazo a las distintas opciones de juegos de cuerdas para bajo.

Otra cosa importante que hay que hacer antes de empezar a trabajar los trastes es proteger bien la zona de las pastillas y la electrónica. Para ello usaremos la bolsa de plástico: la pondremos pegada al cuerpo con la cinta adhesiva justo al final del diapasón y cubriendo bien la zona de las pastillas. Esto evitará que el magnetismo de las pastillas atraiga las partículas que se desprenderán de la lana de aluminio.

Empezamos a limpiar los trastes

El proceso es muy simple: doblamos un trozo de lana de aluminio en dos o tres pliegues de forma que podamos frotar cómodamente presionando con los dedos. Lo que hará este micro pulido es desprender el sudor y la suciedad sin dañar el diapasón. Frotamos bien hasta que veamos que los trastes vuelven a relucir.
Una vez terminado limpiamos el diapasón de partículas de aluminio y cuando ya no queda ninguna quitamos el plástico protector de las pastillas.

Nutrir el diapasón

El segundo paso consiste en nutrir bien la madera del diapasón para protegerlo y evitar que se agriete. Para ello vale la pena no escatimar y echar bastante aceite de limón por todo el diapasón. Para repartir bien el aceite de limón usaremos el cepillo de dientes. Es importante que quede bien repartido y empapado para que la madera del diapasón pueda absorberlo bien.
Una vez esparcido el aceite de limón por todo el diapasón lo dejaremos reposar entre 15 y 30 minutos para que la madera absorba el máximo.

Dejar el diapasón del bajo listo para dar caña

Una vez el diapasón ha absorbido bien el aceite de limón cogemos el trapo y frotamos enérgicamente por todo el diapasón hasta que quede totalmente seco y limpio.

Y con eso debería bastar, ya sólo falta ponerle las cuerdas y volvemos a tener el bajo listo para dar caña.

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